Microsoft quizá esté abandonando su oferta de poco más de $40,000 millones de dólares para la adquisición de Yahoo, pero no hay duda de que la compañía está resuelta a invertir, inventar y mantener su papel como centro neurálgico en el área de servicios IT. Cómo lo hará, es harina de otro costal.
“Si bien la adquisición de Yahoo habría acelerado nuestra capacidad de llevar a cabo nuestra estrategia de publicidad y servicios en línea, estoy confiado en que podremos alcanzar nuestras metas sin Yahoo –escribía el CEO de Microsoft, Steve Ballmer, en un e-mail a sus empleados el sábado 3 de mayo–. Al fin y al cabo, nuestra meta es construir un negocio líder en la industria, en búsqueda, publicidad online, medios y redes sociales. Estamos totalmente comprometidos con ser líderes en cada una de estas áreas.”
El CEO proseguía afirmando que continuaría mejorando su relevancia en búsqueda, construiría su propia plataforma de publicidad, invertiría en ingeniería para el
Web y realizaría asociaciones en el mundo entero. Los detalles sobre qué, exactamente, comportará esta estrategia distan de estar claros, pero hay mucho dinero en juego y Microsoft ya se ha embarcado en un largo y ambicioso viaje a la era de los servicios con importante investigación y desarrollo e inversión en centros de datos por todo el mundo.
AL INTERIOR DE LA ESTRATEGIA. “No hay modo de cambiar las cosas con rapidez. Ballmer tiene que dirigir realmente la compañía a través de un doloroso y arduo periodo de reforma. No puede firmar un cheque y que la compañía siga como antes”, opinaba un día después del e-mail de Ballmer, en su blog, el CEO de Forrester, George Colony.
Por principio de cuentas, la compañía requerirá continuar bregando con la tecnología adquirida: ha realizado cuantiosas inversiones en publicidad y búsqueda desde comienzos de 2007, comprando empresas como aQuantive, Fast y TellMe. Los productos y tecnologías adquiridos apenas empiezan a estar integrados profundamente en las líneas de productos y cultura de Microsoft, y pronto podrían comenzar a rendir utilidades a una mayor escala.
La estrategia en línea de Microsoft también comienza a desempeñarse de nuevas formas bajo el liderazgo del arquitecto en jefe de software, Ray Ozzie, cuyos equipos han estado trabajando en la sombra los dos últimos años. Entre los primeros frutos de ese trabajo estarán Live Mesh, plataforma de sincronización y aplicaciones que, dice la empresa de las Ventanas, ligará el mundo de la PC (dominado desde siempre por Microsoft) con el Web (donde la firma va a la zaga) y el mercado de la tecnología móvil y de consumo (donde arrecia la batalla por la supremacía). Con todo, Live Mesh, al igual que mucho de la estrategia “software + servicios” de Microsoft, es una cosa nebulosa.
Parte de las respuestas podrían venir de otra tecnología aún no probada: Silverlight, en cierto sentido, la respuesta de Microsoft a Adobe Flash. Silverlight es parte de una aspiración por convertirse en una fuerza, dentro de los multimedia, en el campo en expansión de las aplicaciones ricas de Internet (RIA). Una nueva versión, que saldrá más adelante en este año, podría ser la presentación en sociedad de esa tecnología, puesto que asoman nuevos socios, como NBC, en apoyo de esa tecnología en sitios Web de alto volumen. A medida que Silverlight se extienda más ampliamente podría eventualmente concederle a Microsoft significativas oportunidades de publicidad inserta.
Las inversiones en búsqueda, uno de los puntos principales de lanzamiento para los consumidores que usan el Web, también podrían redituar. Microsoft ha puesto notable empeño en los últimos 18 meses en reimpulsar su motor de búsqueda para incrementar la relevancia de sus resultados y la facilidad de uso del sitio, al tiempo que también acelera el desarrollo de nuevas tecnologías de búsqueda, como la búsqueda móvil y la inversión en compañías de búsqueda.
Si bien la tajada de la compañía de Redmond en el mercado del search ha permanecido estancada a lo largo de todo ese periodo, una inversión constante podría proporcionar avances, y el vicepresidente senior de Microsoft, Satya Nadella, a cuyo cargo está la estrategia de búsqueda de la empresa, ha expresado confianza en que los consumidores estarán dispuestos a cambiar sus motores preferidos de búsqueda.
Dicho esto, si Microsoft fue tras Yahoo fue por una razón: comprar participación de mercado puede ser más fácil que crearla orgánicamente. Live Search, por ejemplo, tiene un significativo problema de marca, pues más gente busca a través de MSN que de Live Search.
NADA ESTÁ DICHO TODAVÍA. Con esos más de $40,000 millones sin gastar, Microsoft podría conjuntar todo un ejército de competidores menores y starts-ups y agregar la tecnología y auditorio que necesita para ser una fuerza en búsqueda, anuncios, redes sociales, aplicaciones Web y en las nacientes tecnologías de Internet, como el cloud computing. Esto constituiría un baluarte contra Google en mercados donde esta empresa de búsqueda y publicidad no domina tanto como en Estados Unidos y Europa.
Incluso si el propósito real de la adquisición de Yahoo era abrirse paso en la competencia con Google en el segmento de la búsqueda con publicidad, hay otros mercados que considerar. Está el boyante nicho de las redes de display advertising,que condujeron a rápidas adquisiciones el año pasado y que están al alcance de cualquiera. Por ejemplo, en nota a los inversionistas, el Susquehanna Financial Group sugería, a principios de mayo, que Microsoft podría pretender adquirir AOL para ganar poder en el fragmentado segmento del display advertising y enfrentarse de tú a tú con Yahoo.
En la actualidad, la compañía de Redmond tiene 8% de marketshare en dicha área, mientras que con AOL podría duplicar esa cifra y llegar a casi 19% (lo mismo que habría logrado con Yahoo, el actual líder de ese mercado).
AOL ha logrado abrirse camino colocando publicidad en sus propios sitios y por la adquisición de Advertising.com, mientras que Microsoft ha hecho lo mismo y también reforzó su posición al comprar aQuantive (en 2007) y firmar importantes contratos de publicidad con empresas como Facebook, en la que también compró acciones.
Al final de todo, es posible que de todas formas Microsoft acabe comprando Yahoo. Notas de varios analistas, entre ellos Matt Bryson, de Avian Securities, y Youssef Squali, de Jefferies & Co., dan a entender que Microsoft podría usar su retiro de la oferta como ficha de negociación en el futuro, al igual que Oracle dejó que su oferta expirara y esperó a que BEA declinara su propuesta para saltar sobre ella, al cabo de tres meses, con un precio ligeramente superior. |