Seguramente ya le pasó o está a punto de sucederle. Edgar, el listillo del departamento de marketing, está seguro de que conoce un CRM mejor (o más fácil de usar) que la aplicación que usted y su staff diseñaron o que compraron como la herramienta corporativa. Antes que acudir a su oficina y enfrentarlo en una discusión seguramente estéril, Edgar el sabihondo simplemente va a instalar el software y hará que todos a su alrededor lo usen. Al cabo que siempre es mejor pedir perdón que pedir permiso. ¿O no?
Bueno, pues le tengo noticias: hoy en día prácticamente cualquier empleado de nivel sabe que las IT son parte integral de su trabajo y que cualquiera en una posición gerencial debe ser bueno en el manejo de aplicaciones. Como todo en la vida, este hecho tiene su lado bueno y su lado malo. Por el bueno, piense que su vida puede ser más sencilla. Ya no tendrá que estarle “vendiendo” los proyectos IT a la gente del área de negocios, o incluso al director general, quien quizá lea desde hace años InformationWeek México o alguna publicación especializada en inglés, y entiende perfectamente la necesidad de ampliar el ancho de banda o crear un portal de colaboración. Ello le puede liberar más tiempo para concentrarse más en los “cómo”, en los “entregables”, y no en los “porqué”.
Por el lado negativo, los listillos pueden convertirse en su peor pesadilla, exigiéndole mejores tiempos de respuesta, menores desventajas, mayor alcance y beneficios de las soluciones que –entre todos, claro– han decidido implementar. Al límite, pueden incluso llegar a restarle autoridad; en otras palabras, perderle el respeto.
¿Qué hacer? Primero que nada yo diría que el peor error es pretender que todo puede seguir siendo como antes, cuando todos eran unos ignorantes y usted era el rey; y para imponer su criterio, tomar la sala de Consejo, ponerse en huelga de hambre y no ceder hasta obtener que toda decisión en torno a las IT salga de su oficina, a la muy democrática y pacífica manera del PRD.
Existen mejores caminos para subsistir en la era de los geeks y seguir siendo influyente. Uno de ellos es, precisamente, mantenerse abierto a nuevas ideas que pueden provenir de cualquiera en la organización y que muchas veces es justo lo que se requiere. Ya sabe el viejo adagio: “Si no puedes contra ellos…..”
Es aconsejable que mantenga cierto control, por supuesto. Para ello, mejore sus relaciones con los gerentes de área, los CxO, y obtenga como política corporativa que todo contrato de IT deba ser co-aprobado por su departamento. Las buenas relaciones con las áreas de negocios también lo pueden mantener al tanto de las locas iniciativas de IT que andan por ahí.
Y si ya de plano tiene que ponerles un alto, hágalo de forma firme pero con tacto. O le seguirán sacando la vuelta hasta que su presencia sea innecesaria. No creo que esa sea la mejor manera de terminar su trabajo.
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