Cuando la gente habla de “conectarse a la nube IT” piensa, en general, en algo muy sencillo, como accesar vía un navegador a una aplicación hospedada en el Web. Claro que el cloud computing es eso, pero también es mucho más. Lo que sigue es una explicación más detallada.
Este modelo de cómputo constituye una nueva manera –en ciertos casos, un modo mejor y más barato– de entregar IT empresariales, pero no es tan fácil como suena: en el marco de la reciente conferencia Enterprise 2.0, organizada en Boston por la publicación hermana InformationWeek,tecnólogos de primer nivel de la California Public Unitilities Commission, la Northeastern University de Boston, y la empresa Sudler & Hennessy participaron en un foro abierto sobre “la nube” con los principales proveedores de esta tecnología. Todos coincidieron en que los servicios nube, como los de Amazon Web Services (AWS), Google Apps y Salesforce.com CRM, se han convertido en opciones empresariales confiables, pero hay cuestiones referentes a privacidad, seguridad de los datos, estándares de la industria, dependencia con el fabricante y aplicaciones de alto desempeño que todavía no se “vaporizan”, o sea, aún no se convierte en servicios nube.
Lo cierto es que la gente IT requiere saber más. En el presente artículo (que será presentado en dos partes), el cloud computing desde el punto de vista de los ocho proveedores más importantes de este nicho.
AMAZON. Este proveedor se ganó reputación de librería y tienda en línea, pero su más reciente negocio es el cloud computing, nicho en el que es uno de los principales fabricantes desde hace dos años. Es un buen punto de partida para todo departamento IT que trate de decidir dónde y cuándo conectarse a “la nube”.
Su producto en este mercado, llamado Amazon Web Services (AWS), consta hasta ahora de cuatro servicios principales: Simple Storage Service (S3), Elastic Computer Cloud (EC2), Simple Queuing Service y, en prueba beta, SimpleDB. En otras palabras, Amazon ofrece ahora storage, procesamiento, gestión de mensajes encolados y manejo de bases de datos como servicios plug-and-play a los que se accesa desde Internet. Se requiere una tremenda infraestructura IT para proveer todo ello –lo cual está en sus centros de datos–.
Los clientes pagan sólo por lo que consumen: 15 centavos de dólar al mes por gigabyte de almacenamiento S3, y de 10 a 80 centavos por hora por capacidad de servidor EC2 (dependiendo de la configuración).
La nube AWS de Amazon presenta ya tres de las características que definen al cloud computing: recursos IT proporcionados fuera del data center de la empresa, accesados desde Internet y cuyo costo es variable.
¿Por qué Amazon se lanza tan agresivamente a los Web services? En su ascenso al liderazgo en el e-commerce, esta empresa desarrolló una profunda pericia técnica e invirtió cuantiosamente en sus centros de datos. Ahora apalanca esos activos abriéndolos a otras compañías en un momento en que muchos CIO buscan alternativas de inyectar más dinero a sus propias infraestructuras IT. “Lo que mucha gente no entiende es que, en el fondo, Amazon es una empresa de tecnología, no una libería y ni siquiera una tienda”, dice Adam Selipsky, vicepresidente de gestión de productos y de relaciones de desarrollos de AWS.
Los desarrolladores (más de 370,000 se han trepado al carro) se apropian de la infraestructura de Amazon para desarrollar y entregar aplicaciones y capacidad, sin tener que desplegar software y servidores en sus empresas.
Los AWS no apuntaban en un comienzo a las grandes ligas, pero las grandes empresas los aprovechan por las mismas razones que atraen a la PyME: lo económico del costo inicial, la escalabilidad (hacia arriba y hacia abajo) y la flexiblidad de los recursos IT.
Para soportar mejor las grandes cuentas, hace unos meses Amazon comenzó a ofrecer soporte telefónico las 24 horas y contratos de nivel de servicio de clase empresarial. Por ejemplo, si la disponibilidad S3 es inferior al 99.9% en un mes, los clientes tienen derecho a un crédito de 10%, o más. Amazon no tiene un 100% de actividad asegurada; al contrario, su sitio Web, de cara a los consumidores, ha sufrido últimamente una serie de apagones y lentitudes.
GOOGLE. Es reconocido su modelo de negocio supercargado en torno a la búsqueda en Internet. Ahora abre su nube a negocios en forma de hosting de aplicaciones, búsqueda empresarial y más. En abril, presentó Google App Engine, servicio con el que los desarrolladores escriben aplicaciones Python y las hospedan en la infraestructura de Google, gratuitamente hasta 500 MB de almacenamiento. Posteriormente cobra entre 15 y 18 centavos de dolar por GB de storage. Este mes, asimismo, reveló planes para ofrecer búsqueda empresarial hospedada customizable para negocios.
Con todo, al igual que Amazón, Google ha mostrado los riesgos del cloud computing: hace unos tres meses, su Google App Engine quedó inutilizado por horas, caída que atribuyó a un desperfecto en un servidor de base de datos.
Para los usuarios finales están los documentos, hojas de cálculo y otras aplicaciones productivas basadas en las Google Apps para Web. Éstas son gratis o, en edición premium, cuestan $50 dólares anuales por usuario; en comparación, la suite Office 2007 basada en PC, de Microsoft, cuesta hasta $500 dólares por usuario.
Más de medio millón de organizaciones, como General Electric y Procter&Gamble, se han suscrito a las Google Apps (que hoy por hoy cuentan con cerca de 10 millones de usuarios). Pero no hay que perder de vista lo siguiente: la mayoría de esos usuarios son consumidores, alumnos de universidades y empleados de pequeños negocios.
Dice Rajen Sheth, gerente senior de productos de Google, que sus aplicaciones no pretenden sustituir herramientas de negocio como Office. Con todo, la empresa ha dado pasos para convertir sus aplicaciones, originalmente dirigidas a consumidores, más atractivas para el área IT. El año pasado, Google adquirió Postini, cuyo software hospedado de seguridad de correo y de cumplimiento de normas es ahora parte de las Google Apps, y en abril se asoció con Salesforce.com para integrar Salesforce CRM y Google Apps, con un paquete prémium que viene con soporte telefónico y software de terceros por $10 dólares al mes por usuario.
Google se está ajustando también a la realidad de que los usuarios a veces necesitan trabajar offline. Google Gears es un navegador plug-in precisamente para esto.
Google se ha asociado con IBM para proveer cloud computing a alumnos e investigadores universitarios. La nube Google-IBM es una combinación de dispositivos Google y servidores BladeCenter y System x (del Gigante Azul) que corren sobre Linux, virtualización Xen y el marco Hadoop de fuente abierta de Apache para aplicaciones distribuidas.
Ambas empresas se muestran titubeantes sobre extender su colaboración a la nube para las empresas, pero sería el paso obvio. “No hay gran diferencia entre la nube empresarial y la de los consumidores, más a allá de los requisitos de seguridad”, ha dicho el CEO de Google, Eric Schmidt. “La nube tiene un valor más elevado para los negocios. Tal es el secreto de nuestra colaboración.”
SALESFORCE.COM. Con sus alternativas Web a aplicaciones de automatización de fuerza de ventas basada en las empresas, Salesforce se ha convertido en terreno de pruebas del SaaS. Docenas de empresas han seguido sus huellas, y ahora el siguiente acto de Salesforce es una plataforma como servicio.
La compañía de Marc Benioff está poniendo su plataforma de aplicaciones Web, Force.com, a disposición de otras compañías como fundamento para sus propios servicios de software. Force.com incluye una base de datos relacional, opciones de interfaz de usuarios, lógica de negocios y un ambiente de desarrollo integrado llamado Apex. Los programadores pueden probar sus aplicaciones desarrolladas por Apex en el sandbox de la plataforma, y luego ofrecer el código acabado sobre el directorio AppExchange de Salesforce.
Primero, los desarrolladores buscaban Force.com para crear add-ons a Salesforce CRM, pero cada vez más desarrollan software no relacionado con estos productos, dice Adam Gross, vicepresidente de plataformas de Salesforce.com. El desarrollador de juegos Electronic Arts, por ejemplo, construyó sobre Force.com una aplicación para contratación de empleados.
Pero ahí no para la cosa. En abril pasado la empresa saltó a la gestión de contenido empresarial con Salesforce Content, donde los usuarios almacenan, clasifican y comparten información, de forma similar a SharePoint (Microsoft) y Documentum (EMC).
La prueba de su éxito en el modelo multi-inquilinos que rije su arquitectura está en sus ventas. Los ingresos de Salesforce llegaron a $248 millones de dólares en el trimestre concluido el 30 de abril, un 53% más que lo acumulado el mismo periodo del año anterior. Esto coloca a Salesforce en posición de convertirse en la primera empresa –entre las organizaciones de miles de millones de dólares– que genere casi todas sus ventas a base del cloud computing.
En la próxima edición, el análisis de EMC, IBM, Microsoft, Oracle y Sun Microsystems, en su papel como proveedores de este formato revolucionador de la computación.
| ¿QUÉ HAY PARA LA PYME? |
Si el cloud computing ofrece beneficios a los departamentos IT, será una bendición para las pequeñas y medianas empresas (PyME) que, en lugar de contratar un reducido personal IT con escasos recursos y emular la productividad IT de las grandes compañías con presupuestos de millones de dólares, podrían accesar tecnología clase empresarial inmediata, a bajo costo y de fácil escalabilidad.
A futuro se pone mejor, pues el cloud computing no sólo iguala el campo de juego, sino que promete inclinarlo en la dirección contraria. Dicho sencillamente, la más poderosa e innovadora tecnología actual no se encuentra ya en las empresas.
“La nube” pone la tecnología de avanzada a disposición de todo el mundo, incluidos los consumidores, a menudo a un costo mucho más bajo de lo que pagan los negocios por servicios similares, si no es que inferiores.
Hace años, la gente tenía acceso a la mejor tecnología en el trabajo, señalaba recientemente el vicepresidente de Google, Dave Girouard. “Tenían una línea T1 para accesar al Web en la oficina, y luego se iban a casa a ver la tele.” Pero esos días ya se fueron. Exchange Server, por ejemplo, ofrece quizá 500 MB de almacenamiento de e-mail por usuario, contra los servicios de correo basados en Web, que dan a los usuarios hasta 7 GB de storage sin costo alguno.
Son comparaciones que importan mucho a la PyME. Los grandes corporativos suelen usar “la nube” para servicios de infraestructura, como almacenamiento, pero es más probable que la PyME se conecte a la red para aplicaciones de productividad cotidiana, según sostiene Michelle Warren, analista senior de Info-Tech Research.
Y conforme el cloud computing madure, se irá viendo más y más a empresas pequeñas recurriendo a este modelo debido a las cada vez mayores necesidades de tecnología, además de que esquivarán los costos y complejidad de la infraestructura IT que tienen en casa. |
—Fred Paul |