En 1899 los maristas (una orden religiosa de la iglesia católica de origen francés, dedicada a educar a niños y jóvenes) fundaron la primera escuela Marista en México, la cual se ubicó en Mérida.
Al poco tiempo, aparecerían otras instituciones de la misma índole en diversos estados de la República Mexicana, y junto con ellas nacería también la enorme y urgente necesidad de contar con herramientas necesarias como libros académicos, materiales editoriales y guías de maestros, entre otros, que apoyaran al proceso educativo dentro de dichas instancias. Entonces los maristas, en su mayoría españoles y franceses, se dieron a la tarea de comenzar a editar y traducir libros de texto de otras escuelas europeas, adaptarlos y llevarlos a las escuelas en México, dando origen así a una de las editoriales más antiguas en el país. Pero, dice Joaquín Flores, director general de Editorial Progreso, no fue sino hasta 1952 que dicha editorial se registró como Editorial Progreso.
Hoy, con más de 55 años de operación estable, 215 empleados, presencia en alrededor de 25 estados del país y más de 50,000 alumnos atendidos en 60 escuelas maristas, la compañía atraviesa por un nuevo reto: “El proceso de globalización de los mercados internacionales te obliga a competir con el apoyo de la tecnología; es decir, o te integras o te vas”, explica el ejecutivo.
LA HORA DEL CAMBIO. Durante 12 años la empresa operó con un sistema de control y administración, pero debido al crecimiento que presenció Editorial Progreso en los últimos años, rebasó sus capacidades y servicios, según explica Flores. Y la compañía, que se apoya con la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM), supo que había que hacer un cambio.
Una vez asesorado sobre las diversas soluciones, se decidió por Advanta Total Module Business (TMB), un sistema integral de información que combina las características de un ERP con las funcionalidades de un sistema de recursos de inteligencia (IRP, por sus siglas en inglés), según lo llama Eric Neumann, director general de Advanta. El objetivo es proveer, mediante 32 módulos de control escalables, una administración eficiente en las diversas áreas de la organización.
El programa de integración con Editorial Progreso lleva cerca de año y medio, y se encuentra actualmente en las últimas fases del proyecto. “Aún no puedo decir si el sistema ha resuelto todos nuestros problemas, pero sí hemos notado un cambio en lo que respecta a la información en departamentos como almacenes, donde antes carecíamos de un control actualizado y en tiempo real, lo que nos generaba muchos problemas con nuestros proveedores y clientes”, confiesa el directivo de la compañía editorial, quien añade que hoy eso ya cambió, y que la empresa es capaz de contar con datos confiables y a tiempo para una mejor toma de decisiones en lo que respecta a la distribución, venta y entrega de sus productos.
El objetivo del sistema es que Editorial Progreso controle no sólo sus inventarios sino también sus costos, suscripciones, puntos de venta, administración, contabilidad y operación; todo ello desde un servidor centralizado fácil de operar y manejar.
Al final, desde la visión de Flores, Editorial Progreso entiende que “la tecnología no es barata ni accesible, pero vale la pena invertir en ella”.
DE DOS SOPAS: “El proceso de globalización de los mercados internacionales te obliga a competir con el apoyo de la tecnología; es decir, o te integras o te vas”, Flores, director general de Editorial Progreso |